Un año más, el pueblo de Alcázar de San Juan arropó la procesión de San Sebastián en su camino, el pasado domingo 20 de enero, desde la iglesia de Santa Quiteria hasta su ermita. Cientos de personas salieron a la calle para ver la subida del santo y para disfrutar de una de las fiestas con más tradición de la ciudad.

A pesar que en la noche del sábado, 19 de enero, la gran hoguera que se prende frente a la ermita de San Sebastián, en la que cada año se utilizan cuatro remolques de sarmientos, se vio deslucida por el frío y la lluvia; la procesión del Santo volvió a celebrarse un año más, en la mañana del domingo, con un día soleado.

La alcaldesa de la ciudad, Rosa Melchor, junto a otros miembros de la Corporación Municipal, participó en la función y acompañó a San Sebastián hasta su ermita, en el barrio de El Santo. En el recorrido, cientos de vecinos y vecinas de Alcázar y su comarca salieron a la calle para ver la subida del santo, acompañado por la asociación Banda de Música de Alcázar y precedido por caballos engalanados.

La Hermandad de San Sebastián -que en los últimos años ha incorporado a un gran número de jóvenes- se encarga de mantener una de las fiestas más tradicionales de la ciudad que ha trascendido ya las fronteras del barrio y de la propia localidad, como así aseguraba su presidente, Jesús Pozo. Por su parte, la alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, agradeció el trabajo que realiza esta hermandad y les felicitó por haber sabido contagiar a la gente joven, “porque sin cantera, las tradiciones se pierden”. Igualmente puso en valor el carácter popular de esta fiesta que forma parte de las señas de identidad de Alcázar.