El crecimiento de la inteligencia artificial ha generado un desafío energético que va más allá de la cantidad de electricidad disponible. El Neutrino Energy Group ha planteado una pregunta fundamental: ¿qué tan lejos debe viajar la electricidad para satisfacer la creciente demanda de los centros de datos? Este dilema se ha intensificado especialmente en lugares como El Marqués, un pequeño municipio en Querétaro, México, que alberga 18 centros de datos de gigantes tecnológicos como Microsoft, Amazon y Google. Actualmente, el consumo energético oscila entre los 200 y 250 megavatios, pero se prevé que, para 2028, la demanda supere 1 gigavatio. Ante esta previsión, las autoridades han programado cortes de energía para evitar el colapso del sistema.
La situación en Brasil, aunque diferente, plantea desafíos similares. Con una considerable capacidad de generación principalmente hidroeléctrica, el país enfrenta dificultades para transportar electricidad a los centros de datos localizados en regiones donde se requiere. Brasil se ha convertido en un actor clave en la inversión en centros de datos en América Latina, con participaciones significativas de empresas tecnológicas globales.
Tanto México como Brasil enfrentan el reto de infraestructuras que no pueden mantenerse al paso de la rápida demanda tecnológica. En este contexto, la cuestión primordial ya no es únicamente generar más electricidad, sino mejorar las inversiones en infraestructura que aseguren la llegada de la electricidad al punto de consumo.
La disparidad entre los plazos de la demanda digital y las capacidades estructurales de la infraestructura eléctrica es, en esencia, una contradicción. Mientras la tecnología avanza según ciclos de productos cada vez más cortos, las obras públicas tienden a ser más lentas y complejas. Esto plantea la necesidad de explorar soluciones innovadoras, como generar electricidad en el mismo lugar donde se consume para minimizar dependencias de prolongadas redes de transporte.
El Neutrino Energy Group está a la vanguardia de esta solución con su tecnología neutrinovoltaica, que convierte flujos ambientales en electricidad continua, sin depender de recursos convencionales como la radiación solar o eólica. Su producto, el Neutrino Power Cube, tiene una capacidad de generar entre 5 y 6 kilovatios de energía continua directamente en el lugar de consumo.
Holger Thorsten Schubart, CEO del Neutrino Energy Group, enfatiza que el futuro de la energía no se centrará solo en cómo se produzca la electricidad, sino en cuánto debe viajar antes de ser consumida. Este enfoque no busca reemplazar la infraestructura eléctrica actual, pero sí replantea cuán necesaria será toda esa red el día de mañana. La red eléctrica continuará siendo vital como respaldo y conector, pero el debate reside en cuánto del consumo de energía se puede satisfacer en el punto de demanda, aliviando así una parte de la presión sobre las infraestructuras actuales.

