El Gobierno regional ha aprobado una inversión de más de 26 millones de euros para mejorar la eficiencia energética de los centros sanitarios públicos de Castilla-La Mancha. El plan contempla renovar los equipos de climatización, instalar paneles fotovoltaicos en cubiertas y mejorar el aislamiento térmico de hospitales y centros de salud repartidos por las cinco provincias.
La actuación responde al objetivo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha de rebajar el consumo energético de la administración pública y, sobre todo, recortar la factura eléctrica del Sescam, uno de los grandes consumidores de energía de la región. Una vez ejecutadas las obras, el ahorro previsto debería trasladarse al presupuesto sanitario y reducir las emisiones de CO2 ligadas a edificios públicos.
Qué incluye el plan de 26 millones
El paquete se reparte entre tres frentes que afectan tanto a hospitales de referencia como a centros de salud comarcales:
- Climatización moderna: sustitución de calderas antiguas y equipos de aire acondicionado por sistemas de aerotermia y bombas de calor de alta eficiencia, con menor consumo eléctrico y sin gas en muchos casos.
- Energía solar fotovoltaica: instalación de paneles en cubiertas, dimensionados para cubrir parte del consumo diurno de cada centro y conectados al autoconsumo del edificio.
- Envolvente térmica: mejora del aislamiento de fachadas, cubiertas y carpintería en los edificios más antiguos, donde se concentran las mayores pérdidas energéticas.
Por qué la sanidad pública tira tanto de la factura energética
Un hospital funciona 24 horas al día durante todo el año, con quirófanos, UCI, esterilización y salas de imagen que apenas admiten cortes de suministro. A esto se suma la climatización forzosa por motivos clínicos y la concentración de aparataje eléctrico, que disparan el consumo respecto a otros edificios públicos. Cualquier mejora en aislamiento o cambio de equipos repercute con fuerza en la cuenta del Sescam.
La inversión llega además en pleno empuje autonómico por electrificar la sanidad y reducir la dependencia del gas, una línea que ya marcaba las prioridades del modelo de salud sostenible regional presentado este 2026.
Cómo notarán las obras pacientes y profesionales
Las intervenciones se planificarán por fases para no cerrar quirófanos ni consultas. En algunos centros de salud podrán rotarse las salas mientras se sustituye la climatización, y los pacientes ingresados deberían notar mejor confort térmico, sobre todo en plantas de hospitalización donde los equipos antiguos no permitían un control fino de la temperatura.
El plan se ejecuta en paralelo a otras inversiones del Sescam en marcha, como la modernización de las salas de teleasistencia, que en 2025 atendieron 27.334 llamadas en Castilla-La Mancha, o el refuerzo de la seguridad en centros como el de Tobarra, donde los profesionales han denunciado episodios violentos.
Preguntas frecuentes
¿De dónde sale la inversión de 26 millones?
Son fondos del Gobierno regional, parte de ellos vinculados a programas europeos de transición energética que cofinancian actuaciones de eficiencia en edificios públicos.
¿A qué centros sanitarios afecta?
Las actuaciones llegan a hospitales de referencia y centros de salud de las cinco provincias de Castilla-La Mancha, con prioridad para los edificios más antiguos y de mayor consumo energético.
¿Cuánto se espera ahorrar en consumo?
El Sescam no ha publicado un porcentaje cerrado, pero las medidas previstas (aerotermia, fotovoltaica y aislamiento) suelen reducir el gasto energético de un edificio sanitario entre un 20% y un 35%, según proyectos similares ya finalizados en otras comunidades.
¿Habrá cortes de servicio durante las obras?
El Servicio de Salud planificará las intervenciones por fases para evitar cierres de quirófanos o consultas. Algunos pacientes podrían recibir cita en otra sala mientras dure la sustitución del equipamiento más complejo.
Vía: Diario de Castilla-La Mancha.

