La lucha contra la piratería del fútbol en España ha derivado en una situación que, a pesar de su legitimidad, resulta problemática. Durante la retransmisión de los partidos de LaLiga, hay páginas completamente legales que pueden volverse inaccesibles para una parte de sus usuarios. Este fenómeno no se debe a que estas páginas ofrezcan IPTV o enlaces para ver los partidos gratuitamente, sino que comparten infraestructura de internet con sitios que han sido bloqueados. Un reciente estudio encargado por el Parlamento Europeo ha cuantificado este problema, que ha sido ampliamente denunciado por propietarios de páginas web y profesionales del sector.

El Open Observatory of Network Interference (OONI), encargado de investigar la censura en internet, identificó que 554.507 dominios se vieron afectados durante los partidos de LaLiga entre enero y junio de 2026. Esta cifra representa aproximadamente el 5,8% de un total de 9,2 millones de dominios analizados. El estudio resalta que el sobrebloqueo es un problema sistemático, ya que muchas páginas legítimas utilizan servicios de infraestructura compartida, lo que ocasiona que el bloqueo de una dirección IP impacte a múltiples dominios.

El estudio va más allá de la mera recopilación de datos, señalando que los bloqueos no solo afectan a plataformas que infringen derechos, sino que también tienen repercusiones sobre medios de comunicación, organizaciones sociales y otras entidades ajenas a la piratería. La investigación del Parlamento Europeo menciona directamente un “sobrebloqueo sistemático de contenidos no infractores”, abogando por una necesidad de equilibrio que respete tanto los derechos de quienes producen contenido legítimo como los de aquellos que requieren acceso a internet.

El impacto de estos bloqueos va más allá de lo técnico; tiene un efecto adverso sobre pequeñas empresas y medios digitales que, al ser inaccesibles durante los partidos, pueden perder lectores, clientes e ingresos publicitarios. Los usuarios afectados suelen confundirse y pensar que las páginas están caídas, sin saber que un bloqueo externo está detrás de la situación.

El Parlamento Europeo no está en contra de los bloqueos en sí, sino que exige que estos se realicen de manera proporcionada y que se establezcan garantías para evitar el daño a contenidos legales. Entre las propuestas se incluyen mecanismos más rápidos y coordinados para la lucha contra la piratería deportiva, así como alternativas que permitan evitar el sobrebloqueo.

La evolución de internet y las complejidades técnicas actuales hacen necesario revaluar las herramientas utilizadas en la defensa de los derechos audiovisuales. LaLiga tiene sin duda el derecho de proteger sus intereses, pero también es esencial que quienes no infringen ningún derecho puedan seguir operando sin temor a ser perjudicados por medidas desproporcionadas.