Durante la sesión de control en el Congreso de los Diputados, en Madrid, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestó su preocupación por los resultados del último informe PISA, calificándolos de alarmantes no solo para España, sino también para otros países occidentales. A pesar de esta situación, destacó el esfuerzo del Ejecutivo en el ámbito educativo, subrayando que la inversión ha superado los 6.000 millones de euros, y que se ha incrementado en más de 1.000 millones de euros las becas y ayudas al estudio, con el objetivo de fomentar la igualdad de oportunidades.
En respuesta a las críticas de Alberto Núñez Feijóo, del Grupo Parlamentario Popular, Sánchez mencionó la presentación de dos proyectos de ley que podrían resultar fundamentales para mejorar la comprensión lectora entre los jóvenes. El primero propone reducir el número máximo de alumnos por aula, mientras que el segundo eleva a 16 años la edad mínima para registrarse en redes sociales. El presidente enfatizó que la responsabilidad de finalizar estos proyectos recae tanto en el Ejecutivo como en las Cortes Generales.
Sánchez también abordó la necesidad de avanzar en políticas de vivienda, confirmando que las comunidades autónomas recibirán 1.000 millones de euros de los 7.000 millones del Plan Estatal de Vivienda destinados a la construcción de vivienda protegida. Además, se destinarán 173 millones de euros a residencias universitarias, en colaboración con la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE).
Por último, en respuesta a las preguntas del diputado Santiago Abascal, del Grupo Parlamentario VOX, el presidente reafirmó el compromiso del Gobierno de hacer públicos todos los informes sobre la crisis de Ceuta, que tuvo lugar entre el 1 de julio y el 1 de agosto. Con ello, se busca garantizar la transparencia y el acceso a la información por parte de todos los ciudadanos.

