En la Sede de Naciones Unidas en Nueva York, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, inició su participación en la Semana de Alto Nivel asistiendo al Evento Partners for Multilateralism (P4M), que contó con la colaboración de líderes de Canadá y Kenia. Durante su discurso, Sánchez defendió un modelo de multilateralismo que sea universal e inclusivo, y se opuso a los intentos de desmantelar el orden basado en reglas.

Uno de los puntos centrales de su intervención fue la observación de que, con frecuencia, se forman «coaliciones de países afines» que operan en círculos reducidos para abordar problemas urgentes. En este contexto, argumentó que la solución a un mundo fragmentado no radica en aumentar las divisiones, sino que por el contrario, «la paz no nace de estrechar el círculo de la confianza, sino de ampliarlo».

Además, el presidente subrayó el compromiso firme de España con el multilateralismo. Se opuso a las guerras y enfatizó la importancia de la diplomacia, así como el apoyo al desarrollo sostenible. También abogó por la creación de una arquitectura financiera internacional más justa. En este sentido, hizo hincapié en la necesidad de contar con instituciones multilaterales que sean «más inclusivas y legítimas», que otorguen voz a aquellos que históricamente han sido excluidos de los procesos de decisión.