El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha resaltado la importancia de dos Reales Decretos-ley aprobados por el Consejo de Ministros, que, aunque han decaído en el Congreso, conservan su espíritu original. Durante una rueda de prensa celebrada en Moncloa, Sánchez instó nuevamente a los grupos parlamentarios a apoyar la convalidación de estos decretos, destacando que se trata de un asunto de «humanidad y sentido común».
Una de las prioridades de las medidas aprobadas es facilitar el acceso al alquiler asequible y a la compra de vivienda. Para lograrlo, se incluye la posibilidad de desgravaciones fiscales tanto para inquilinos como para pequeños propietarios. Además, el Gobierno ha anunciado una nueva línea de financiación del Instituto de Crédito Oficial (ICO) de 10.000 millones de euros destinada a ofrecer préstamos para la adquisición de la primera vivienda.
Para incrementar la oferta de viviendas, se destinarán 280 millones de euros en avales para la construcción industrializada y 400 millones para apoyar a proveedores de vivienda social. También se contempla la incorporación de inmuebles de la Seguridad Social a CASA47, con el propósito de destinarlos a vivienda.
Otra de las metas de los decretos es proporcionar estabilidad tanto a propietarios como a inquilinos. Para ello, se extenderán los contratos de alquiler hasta dos años para aquellos que estén al día con sus pagos y se establecerán límites a las subidas de alquiler. Asimismo, se implementarán reglas claras en relación con la renovación y finalización de contratos.
En un esfuerzo por combatir la especulación en el mercado de la vivienda, se introducirán regulaciones para el alquiler de temporada y se limitará la capacidad de compra de viviendas por parte de fondos buitre. Además, se vincularán los beneficios fiscales de las sociedades cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario (socimi) al alquiler asequible y se exigirá a los pisos turísticos que tributen como negocios. Sánchez ha reconocido que, aunque estas medidas son un paso significativo, no resolverán por sí solas el problema de la vivienda y que es necesaria una intervención más decidida en el mercado.
El presidente manifestó su «indignación» por la falta de apoyo en el Congreso la semana anterior, resaltando el esfuerzo de diálogo y análisis que ha dado lugar a estas medidas, las cuales esperan ofrecer respuestas a las necesidades de muchos ciudadanos.

