Albacete ha cobrado vida de una manera especial en la antesala de la 10ª etapa de La Vuelta, que se llevará a cabo el próximo 1 de septiembre. La carismática mascota Toro Piñón ha recorrido las ludotecas de diez municipios, logrando captar la atención y la alegría de más de 1.500 niños, quienes han sido denominados los ‘gregarios’ de la festividad. La etapa, que comenzará en Alcaraz y finalizará en Elche de la Sierra, promete ser una verdadera celebración popular que unirá a toda la comunidad.
La iniciativa ha sido impulsada por la Diputación de Albacete, y su diputado provincial de Deportes, Dani Sancha, ha calificado la propuesta como un «todo un éxito». La presencia de Toro Piñón ha aportado emoción y un sentido de pertenencia a los más pequeños, convirtiéndolos en participantes activos de un evento que trasciende la competición. Durante cuatro días, Toro Piñón ha estado presente en sedes de ludotecas y espacios públicos, creando un ambiente festivo y lleno de expectación por la llegada del pelotón.
Las familias, junto a sus hijos, han tenido la oportunidad de participar en diversas actividades que han fusionado diversión, ciclismo y un profundo orgullo por su tierra. La creatividad ha brillado a través de la elaboración de pancartas y mensajes de ánimo que serán exhibidos durante la carrera, junto a camisetas y recuerdos que han alimentado el entusiasmo colectivo.
La transformación de Toro Piñón, quien se ha vestido con una indumentaria acorde al evento, ha conseguido congregar a un público intergeneracional, invitando a padres, abuelos y vecinos a unirse a la celebración. Sancha enfatizó la importancia de acercar el deporte a los niños desde temprana edad, no solo como una forma de competición, sino como un espacio de convivencia y entretenimiento.
El evento no solo se limitará a la competición misma; también habrá una serie de actividades diseñadas para atraer a una gran cantidad de asistentes a lo largo del recorrido. La Diputación alienta a todos los vecinos a acercarse a la Sierra, llenando las calles de colorido y alegría, y ofreciendo una vitrina que exhiba la belleza y el espíritu de la provincia al mundo.
Con un trayecto de 184,7 kilómetros que atraviesa 25 localidades, la etapa del 1 de septiembre se perfila como una jornada memorable, donde los pueblos de la Sierra de Albacete mostrarán su hospitalidad y su fervor por el ciclismo. La movilización y el compromiso de la comunidad son fundamentales para que la jornada se sienta como un evento propio, asegurando que la Sierra no solo sea testigo del paso de los ciclistas, sino que se convierta en una parte esencial de la experiencia de La Vuelta.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

