Ha sido, según los propios viticultores, uno de los meses de mayo más tórridos que se recuerdan en La Mancha, con el mercurio rozando en algunos días la plena canícula pese a que la primavera había sido más bien inestable y templada, hasta el punto de que se llegó a temer por las heladas en San Isidro. Ese calor repentino ha adelantado ligeramente el cuajado de la uva, la fase en la que la flor se transforma en el pequeño grano que dará lugar al racimo, y marca ya el arranque de la precampaña de cara a la vendimia de otoño.

Las claves, en 20 segundos

  • La floración ha sido óptima, cercana al 85% en términos municipales de Campo de Criptana, según el técnico de campo consultado.
  • Las altas temperaturas de mayo han despejado el riesgo de enfermedades criptógámicas ligadas a la humedad, algo habitual en el viñedo manchego.
  • El cuajado llega con un cierto adelanto respecto a otros años, aunque no de forma homogénea: en la variedad Airén, cultivada en vaso, el proceso avanza algo más despacio por su propia morfología.
  • Tras el cuajado se abre la precampaña: las bodegas empiezan a prepararse para la vendimia en un plazo aproximado de 60 días, antes de que llegue el envero.

De la floración al cuajado, sin sobresaltos

La vid en el viñedo manchego, incluso con algunas jornadas de viento solano, ha vuelto a mostrar su resiliencia. Como explica José Manuel Flores, técnico de campo consultado por este medio, «la floración ha sido óptima en términos municipales de Campo de Criptana (CR) cercana a un 85%, lo que ha permitido hablar de un cuajado del fruto muy bueno». En parte, según el mismo técnico, el propio calor de mayo ha jugado a favor: esas temperaturas altas han despejado cualquier duda sobre la aparición de enfermedades criptógámicas asociadas al exceso de humedad en el viñedo, una amenaza habitual en un terruño con fuerte inclinación hacia la viticultura ecológica.

Un adelanto que no afecta igual a todas las variedades

El cuajado, también llamado cernido del fruto, presenta este año un cierto adelanto respecto a otras campañas, aunque el propio Flores matiza que no ocurre igual en todos los viñedos: «por tema de morfología y fenología de la planta, al viñedo en vaso le cuesta menos romper en la savia y esa semana de diferencia se nota», explica en referencia a la Airén, la variedad blanca más representativa de la región y la más cultivada de la Denominación de Origen La Mancha, con casi 90.000 hectáreas, según recordó el propio Consejo Regulador en un vídeo divulgativo sobre la poda difundido meses antes por el periodista y Embajador del Airén 2025, Jorge Jaramillo. Esa cifra de casi 90.000 hectáreas es una magnitud aproximada, no un dato del último censo oficial, que sitúa el viñedo total de la DO en 144.708 hectáreas según el registro de 2025.

Ahora empieza la precampaña

Superado el cuajado, el calendario de la vid entra en lo que el sector llama precampaña: «en un plazo de 60 días las bodegas se preparan para la vendimia», apunta Flores, una previsión orientativa que dependerá en última instancia de cómo evolucione el verano. Antes de llegar a ese punto tocará pasar por el envero, el cambio de pigmentación de la uva que marca la recta final de la maduración en pleno estió, una estación que en La Mancha suele ser severa en temperaturas, pero, como recuerdan los propios viticultores, siempre impredecible en su dureza real.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el cuajado de la vid?
Es la fase en la que, tras la floración, la flor se transforma en el pequeño grano que dará lugar al racimo de uva. Marca el inicio de la precampaña de cara a la vendimia.

¿Por qué se ha adelantado el cuajado en 2026?
Un mayo especialmente cálido, tras una primavera inestable, aceleró el proceso, aunque de forma desigual según la variedad y el sistema de conducción del viñedo.

¿Cuánto falta para la vendimia tras el cuajado?
El sector habla de una precampaña orientativa de unos 60 días antes del envero, si bien el calendario definitivo depende de cómo evolucione el verano.

Fuente: La Mancha Wines, medio de la Denominación de Origen La Mancha.