La empresa alcazareña RGS2 (Recycled Garbage System 2), filial de Grupo Novavalor System, ha presentado su candidatura al Urban SustaInnovator, el acelerador global de la Singapore Management University (SMU) dedicado a soluciones urbanas y de sostenibilidad. La compañía aspira a entrar en la segunda promoción del programa, prevista para 2027, en un proceso en el que la primera edición solo seleccionó a 7 proyectos entre 1.500 candidaturas llegadas de 91 países.
Las claves, en 20 segundos
- RGS2 ha presentado su candidatura al Urban SustaInnovator, acelerador de la Singapore Management University para tecnologías urbanas y de sostenibilidad.
- En su primera edición, el programa recibió 1.500 solicitudes de 91 países y eligió solo 7: una selectividad cercana al 0,5%.
- La planta de Alcázar de San Juan transforma neumáticos fuera de uso en aceite de pirólisis, negro de carbono, gas y acero, con 6.000 toneladas anuales de capacidad.
- El grupo prepara además una planta de seis reactores en Tomelloso, con una inversión estimada de unos 50 millones de euros.
Un acelerador que en su primera edición eligió a 1 de cada 214 candidatos
El Urban SustaInnovator es, según la propia SMU, «el primer acelerador global de Singapur» dedicado a escalar y anclar en el país soluciones disruptivas en el ámbito urbano y de la sostenibilidad. El programa, de nueve meses de duración y sin coste ni cesión de capital para las empresas participantes, está respaldado por un consorcio público-privado en el que figuran la agencia estatal de investigación A*STAR, la Building and Construction Authority, la Energy Market Authority, la tecnológica ST Engineering y The GEAR, el brazo de innovación del grupo constructor japonés Kajima, entre otros socios.
La dimensión del filtro da idea de lo que hay en juego: la SMU anunció en febrero de 2026 que su primera promoción había seleccionado a siete startups entre 1.500 candidaturas procedentes de 91 países, lo que equivale a admitir, aproximadamente, una de cada 214 solicitudes. RGS2 aspira ahora a colarse en la segunda promoción, cuyo proceso de evaluación se desarrollará entre septiembre y noviembre de este año, con la incorporación de las empresas elegidas prevista para diciembre, según explica la compañía. La universidad singapurense no ha hecho público todavía un calendario oficial para esta segunda edición, por lo que esas fechas corresponden, por ahora, a la información trasladada por la propia empresa candidata.
Trece años de investigación sin inversores externos
RGS2 opera en Alcázar de San Juan una planta que funciona las veinticuatro horas del día y transforma neumáticos fuera de uso en aceite de pirólisis, negro de carbono recuperado, gas y acero, con una capacidad de tratamiento de 6.000 toneladas anuales. La tecnología ha sido diseñada, fabricada y patentada dentro del propio grupo a lo largo de trece años de investigación, un recorrido que la compañía ya había puesto en valor meses atrás al ofrecer su centro de Alcázar como referencia para la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, subrayando entonces que «no solicitamos apoyo para crear un centro; el centro ya existe y está operativo».
El dato que la empresa antepone en su candidatura a Singapur no es la producción, sino la investigación: 1,48 millones de euros de I+D capitalizados en balance, el 21% de su activo total, según las cifras aportadas por la propia compañía. Que una pyme industrial con planta y maquinaria mantenga una cuarta parte de su inmovilizado en investigación es poco habitual, y más aún si se tiene en cuenta que, según RGS2, esa inversión se ha financiado íntegramente con recursos propios, sin haber levantado ninguna ronda de inversión ni dado entrada a capital externo. La compañía afirma tener certificada esa actividad investigadora bajo la norma ISO 56001:2024 de gestión de la innovación —una norma publicada en 2024 y de la que aún hay pocas empresas certificadas en España—, además de contar con las certificaciones ISCC EU e ISCC PLUS, ISO 9001, ISO 14001 y registro REACH para sus productos recuperados, cuyo negro de carbono acredita, según la empresa, un 61% de carbono biogénico.
Ese reconocimiento técnico no es el primero que recibe la compañía. Este mismo verano, la Fundación Solar Impulse —creada por el explorador suizo Bertrand Piccard tras completar la primera vuelta al mundo en avión solar— otorgó a la tecnología de pirólisis de RGS2 su sello de «Solución Eficiente», tras una auditoría de Ernst & Young que evaluó su viabilidad técnica, beneficio ambiental y rentabilidad económica. Según esa misma fuente, RGS2 suministra ya su aceite de pirólisis certificado ISCC EU como combustible renovable a la refinería de Repsol en Puertollano y a la de Phillips 66 en Humber (Reino Unido). La empresa también figura entre las candidatas al Zayed Sustainability Prize 2027, uno de los grandes premios internacionales de sostenibilidad patrocinado por Emiratos Árabes Unidos, lo que dibuja un patrón de búsqueda activa de reconocimiento y financiación internacional en los últimos meses.
Una planta que ya funciona como banco de pruebas
Hay un indicador que resume la posición técnica alcanzada por la instalación alcazareña: según RGS2, en los dos últimos meses dos proveedores europeos de equipos industriales han iniciado en la planta campañas de ensayo de varios meses de duración, utilizando su reactor como entorno de validación para sus propios equipos. Es decir, la planta de Alcázar de San Juan funciona ya, según la propia empresa, como el tipo de banco de pruebas al que el programa de Singapur se propone dar acceso a las compañías que selecciona. El aceite de pirólisis que produce, además del que llega a las refinerías ya citadas, es adquirido también por otros operadores internacionales del sector energético y de comercialización de materias primas que, según RGS2, retiran producto de forma regular tras haber auditado las instalaciones.
De Alcázar a Tomelloso, y de Tomelloso a Asia
El grupo mantiene dos líneas de crecimiento simultáneas. A corto plazo, ya produce y ensaca negro de carbono peletizado en línea propia —el formato en el que la industria del caucho compra realmente este material— y tiene un segundo reactor de 20 toneladas con la ingeniería de detalle terminada y en fase de fabricación. A medio plazo, el proyecto de mayor envergadura es la nueva planta de Tomelloso, diseñada para seis reactores y con una inversión que la compañía estima en torno a los 50 millones de euros, una cifra que, al tratarse de un proyecto en fase de desarrollo, debe entenderse como una previsión y no como un coste ya ejecutado.
La candidatura a Singapur responde a esa misma lógica de expansión. El grupo no plantea trasladar su planta, sino replicar el modelo mediante la venta de instalaciones llave en mano a operadores locales, con Singapur como puerta de entrada y Malasia, Indonesia y Tailandia como primeros mercados objetivo. Lo que RGS2 busca en el programa, según explica, son socios inversores para plantas en Asia, además de acceso a reguladores y socios industriales de la región. Lo que la empresa aspira a exportar, en definitiva, no es el residuo, sino la tecnología para tratarlo.
Según RGS2, la compañía conoció la convocatoria a través de WIPO GREEN, la plataforma de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual dedicada a tecnologías verdes, en cuya base de datos tiene registrada su tecnología de pirólisis.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Urban SustaInnovator?
Un acelerador global de nueve meses impulsado por la Singapore Management University y un consorcio público-privado de Singapur, dedicado a escalar soluciones urbanas y de sostenibilidad, sin coste ni cesión de capital para las empresas seleccionadas.
¿Cuán selectivo es el programa?
En su primera edición recibió 1.500 solicitudes de 91 países y eligió solo 7, una tasa de admisión cercana al 0,5%.
¿Qué hace RGS2 en Alcázar de San Juan?
Opera una planta que transforma neumáticos fuera de uso en aceite de pirólisis, negro de carbono recuperado, gas y acero, con una capacidad de 6.000 toneladas anuales.
¿Qué busca la empresa en Singapur?
Socios inversores para replicar su tecnología en plantas llave en mano en el Sudeste Asiático —con Malasia, Indonesia y Tailandia como primeros mercados objetivo—, además de acceso a reguladores y socios industriales de la región.
Fuente: Grupo Novavalor System / RGS2 y Singapore Management University (Institute of Innovation & Entrepreneurship).

